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El apareamiento
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Debe comprobar si los animales están en condiciones para
criar. El conejo no debería ser menor de seis o siete meses ni mayor de
cuatro años. No se debe confundir la edad para criar con la madurez
sexual que ya se alcanza a las doce semanas de edad. No se deben
permitir más de dos gestaciones al año.
Las hembras están casi todo el año en celo. Por normal
general se juntan en la jaula del macho o en un territorio neutro. La
cópula es muy fácil cuando los conejos se encuentran sueltos. Es
interesante observar como se solicitan mutuamente. La cópula es muy
corta, entre 15 y 20 segundos. Después el macho se deja caer agotado y
descansa. La gestación comienza unas diez horas después.
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La gestación
Duración
La gestación en la coneja dura por término
medio treinta y un días. Las
madres que no han parido al 34 o 35
días, puede ser causa de un
error en el registro de la fecha de monta o en el control de la gestación.
El nido
Tiene que ser colocado en la
jaula, con su correspondiente viruta o paja, cuatro o cinco días antes de la
fecha prevista para el parto. La coneja con su propio pelo, y el
resto de materiales, hará un nido.
Método de palpación
Para realizar el diagnóstico de gestación o
palpación, es necesario inmovilizar a la hembra con suavidad, sobre una mesa
o sobre el suelo. Con la mano abierta, se coloca la palma en el abdomen,
deslizándola de atrás hacia adelante: si la gestación es positiva, se
sentirán lateralmente en el dedo pulgar y en los índice y medio unos
pequeños abultamientos redondeados, que son los embriones o futuros gazapos,
que se encuentran en el claustro materno de la coneja.
En el caso de que la
gestación exista, se registra la fecha para así saber que en los próximos
días habrá que realizar los preparativos para el parto.
Alimentación y cuidados
Deberá disponer de verdura fresca y
frutas abundantes. El agua deberá encontrarse siempre a libre disposición.
Una
hembra gestante, debe ser manejada con suavidad y precaución.
Debe haber mucha tranquilidad. El dueño
deberá evitar cualquier intervención en los últimos días de la preñez (por
ejemplo vacunas). Si la hembra tiene que cambiar la jaula, ha de coincidir
cuando tiene un máximo de quince a veinticinco días de gestación.
Falsa gestación o pseudogestación
Se produce cuando una hembra que no está
preñada se comporta no obstante como si estuviera gestante (prepara el
nido). No puede ser llevada hasta pasados los quince o diez y ocho días
después de la anterior cubrición, que ha determinado esta alteración de tipo
nervioso. Se trata de una reacción hormonal a la cubrición; el
comportamiento maternal se establece aún cuando no exista gestación;
determinadas hembras se encuentran más predispuestas que otras a esta
situación (alteración del equilibrio nervioso-hormonal).
Aborto
Es el fenómeno que se presenta en la hembra
gestante, al interrumpir el proceso hormonal, determinando la muerte de los
fetos, que se expulsan o son reabsorbidos por el organismo.

El
parto
Condiciones
ambientales
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El parto ha de
desarrollarse en condiciones de tranquilidad. El cuidador no intervendrá
si ve que la madre se encuentra en el nidal en la fecha prevista. Muy
raramente el parto de la coneja necesita del auxilio del cuidador; éste
lo único que hace es constatar el hecho.
Controles necesarios
Es indispensable contar
el número de gazapos que hay en el nidal desde el primer día. Esta
operación es sencilla y sin riesgos para los gazapos, siempre que ellos
sean manipulados suavemente. Es recomendable para esta operación el
hacer salir del nidal a la madre. Siempre previamente habiendo frotado
las manos con heno.
Si en las
respectivas inspecciones que se deben realizar se encuentra con algún
gazapo muerto, se ha de retirar, y si hace falta, se reagruparán los
gazapos en el lugar opuesto a la entrada de la madre al nidal.
Después de todas estas intervenciones, el cuidador se asegurará de que
el nido se encuentra bien protegido y con cama suficiente, y si es
necesario se renovará.
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La mortalidad en este
primer período dependerá en gran parte de contar con la adecuada
temperatura. Habrá que controlar el nidal todos los días hasta que pasen
los primeros veintiún días. |
Posibles accidentes
El parto puede tener lugar
fuera del nido. Puede que sea debido a un rechazo
del nido por parte de la madre, como consecuencia de malos olores, ser poco
accesible (o nada), si la madre ha sido molestada durante el parto, y
especialmente si es primeriza. En este caso puede considerarse como perdida
la camada. Si el nidal ha sido preparado por la madre, pero el parto ha
tenido lugar fuera de él hace muy poco tiempo, el cuidador puede pasar los
gazapos al nidal, ya que todavía están calientes. Recuerda, frotar
previamente las manos con heno, para que la hembra no los rechace después
por el olor.
El canibalismo: La
madre mata a sus hijos y se los come. La falta de agua es la causa más
frecuente, siendo lo más probable que esto sea
debido a una obstrucción del bebedero, por lo que hay que controlar
constantemente su funcionamiento. Si esto no ha
sido el motivo y el fenómeno vuelve a aparecer, no debe volver a
dejar que críe la coneja.
La alimentación en el momento del
parto
La coneja durante los días
anteriores al parto, ha tenido una alimentación racionada, y una vez ha
parido se le dará el pienso a voluntad, así como abundantes verduras.
El agua es muy importante, tanto antes del parto como después, por las
necesidades de la lactación.

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